Jornada de escalada indoor con Desmarca Marketing

El pasado 15 de febrero, estuvimos con la empresa DESMARCA MARKETING, uno de los patrocinadores de nuestra expedición al Manaslu, implementando uno de los programas de escalada en Rocódromo Indoor.

¿Quién es DESMARCA MARKETING?

Desmarca Marketing es una agencia de marketing que actúa como un departamento de marketing externo, desarrollando e implementando estrategias de marketing diseñadas específicamente para cada empresa en conjunto con la dirección.

Un equipo humano multidisciplinar que se encarga de desarrollar diferentes funciones departamentales como departamento de marketing de sus empresas clientes y, teniendo que trabajar en equipo para lograr el éxito empresarial en cada proyecto.

Todo el proceso estratégico requiere de una planificación previa y una comunicación fluida por parte de cada departamento, siendo indispensable para poder llevar a cabo con éxito las estrategias de los más de 20 clientes que confían en Desmarca Marketing.

 

¿En qué consistió la actividad?

Dado el origen de la empresa en Vila-real (Castellón), decidimos llevar al equipo a un Rocódromo Indoor en Castellón para esta primera toma de contacto con el apasionante mundo de la escalada.

Muchos de ellos no habían realizado nunca ninguna actividad similar, que implicase arneses, cuerdas, y sobre todo subir por una pared vertical ayudándose de lo que esta te proporciona y de la propia confianza y seguridad en uno mismo.

Para llevar a cabo la actividad, realizamos turnos de dos en dos. La actividad tuvo lugar en un ambiente relajado y distendido, donde las ganas de mejorar y la motivación entre los miembros del equipo, fueron la tónica habitual.

El desarrollo de la actividad se dividió en dos partes:

En una primera parte, los miembros de Desmarca subían por sí mismos, tan alto como pudiesen, para tener un primer contacto con la pared.

En la segunda parte, incluíamos el hándicap de privación de visión, y tenían que repetir el ejercicio con los ojos vendados, dejándose llevar por las indicaciones de la persona que los aseguraba, que en este caso eran sus propios compañeros.

Finalmente recogíamos las impresiones de los participantes y les invitamos a reflexionar sobre las sensaciones vividas, y cómo el delegar en las indicaciones de sus compañeros les habían servido para poder completar un ejercicio que de otro modo hubiera sido mucho más difícil, al no poder ver donde estaba la siguiente ayuda para seguir avanzando.

 

¿Qué conclusiones se obtuvieron de esta actividad?

En primer lugar destacamos la vivencia por primera vez de la actividad de escalada, que supuso para los participantes sentir las inseguridades y emociones propias de una primera vez, y que en un inicio les hacían resistirse o sabotearse a sí mismos.

En segundo lugar, destacamos como el animarse entre los compañeros y la propia curiosidad por ver qué podían experimentar y sentir, los activó definitivamente, y pudieron recorrer caminos dentro de ellos mismos, hasta el momento intransitados.

En esta jornada pudimos trabajar también la empatía. Desde el rol del asegurador te pones en la piel del compañero del que está escalando y eso hace que podamos comprender mejor sus movimientos y el porqué de sus actos, ¿qué pasa si nos ponemos esas gafas en nuestro entorno laboral?…

En un modelo de negocio como el de Desmarca Marketing, la comunicación interpersonal fluida es básica para el desarrollo de todos los proyectos, y durante el día se mantienen innumerables conversaciones de todas las temáticas y colores.

Escalando, pones el foco en lo que estás haciendo, en no poner mal el pie o en coger bien la presa para no sentir el susto de la caída, es decir, te enfocas en lo que en ese momento es importante, y sólo te comunicas cuando lo que voy a decir es tan o más importante que lo que estoy haciendo en ese momento, así, se producen conversaciones de calidad y centradas en aportar soluciones.

En esta jornada se pudieron extraer valiosos aprendizajes relacionados con el concepto de los vasos comunicantes entre miedo y confianza, dónde observamos que al principio a muchos de los participantes se les apoderaba el miedo, y en el proceso de aprendizaje de la escalada, la confianza fue abriéndose paso.

Algo curioso fue observar que cada uno de ellos percibíamos aquella primera experiencia con la escalada de una forma distinta, dándose los dos extremos, unos con mucho atrevimiento y otros con mucha cautela.

Pero sin duda, lo que nadie podía negar era que el grupo fue humilde y curioso para “dejarse hacer”, aprender y sentir nuevas emociones, que les permitieron ampliar sus conocimientos más allá de su área de confort, y ponerse otras lentes con las que afrontar la escalada, su profesión y su vida personal.

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