El liderazgo de uno mismo.

¡Hola amig@s! Llevo días pensando en este post y finalmente he decidido hablar sobre el tema del liderazgo ya que en ocasiones creo que al hablar del mismo se empieza la casa por el tejado…¿por qué digo esto?

1. ¿QUÉ ES EL LIDERAZGO?

En muchas ocasiones, cuando se habla de liderazgo, se visualiza una persona con absoluto control del entorno o de las personas que les rodean… se habla de grandes líderes como ‘Napoleones’ seguidos de grandes ejércitos dispuestos a cumplir sus órdenes.

Estos mal llamados liderazgos que encontramos en nuestro entorno, ya sea en el mundo laboral como en el ámbito personal, no tienen ninguna solidez ya que se alimentan del miedo, de la amenaza… básicamente se dan porque no hay otra alternativa mejor y quien los ejerce se asegura bien de que así sea. De hecho, pienso que estos comportamientos de líder-duro están más bien asociados a la falta de confianza en uno mismo.

En mi opinión un líder es alguien que en primer lugar sabe liderarse a sí mismo, se conoce, respeta sus valores, tiene clara su visión, sabe cuál es su misión en la vida y camina con determinación y claridad a sus objetivos.

El liderazgo no se ejerce de dentro hacia fuera sino que es un viaje introspectivo de fuera hacia adentro para encontrarse con la esencia de uno mismo. Una vez esto sucede, el liderazgo sobre el exterior surge con naturalidad.

2. ¿CÓMO SE COMPORTA UN LÍDER?

Como decía, pienso que un líder debe en primer lugar conocerse a sí mismo. No podemos obtener respeto si no nos respetamos a nosotros mismos, no podemos pedir claridad o compromiso si no somos claros y comprometidos con nosotros mismos o no podemos pedir confianza si no confiamos en nosotros mismos.

Un líder actúa con valores, saca lo mejor del entorno y de su equipo, es capaz de motivar, de escuchar, de empatizar, de comprometerse y de hacer que todo el mundo camine con convencimiento hacia un objetivo común. Para todo ello, el aspecto clave es que debe ser capaz de crear un entorno de confianza (cosa de la que hablamos en el artículo anterior).

3. ¿UN EJEMPLO DE LIDERAZGO INTERIOR?

Personalmente cuando pienso en una persona o momento histórico que para mí es un ejemplo inspirador de liderazgo interior, pienso en Nelson Mandela cuando salió de prisión, después de 27 años viendo impotente tras los barrotes el dolor que el Apharheid había supuesto a su pueblo y el sufrimiento por el que había pasado su familia.

Cuando por fin salió liberado, en vez de dejarse llevar cargado de rabia y actuar de un modo visceral, consciente de que una palabra suya valdría para provocar una guerra civil llena de odio y venganza… contra las expectativas de todo el mundo, Mandela dice que no, que esos no son los valores con los que debían crear la nueva Suráfrica y que por tanto ese no era un modo tolerable de actuar.

Él soñaba con algo diferente, con un nuevo país cargado de valores positivos y tolerancia, y para crearlo era imprescindible que todos los pasos que se dieran honrasen estos valores. Gracias a ello logró proyectar la imagen de Sudáfrica al mundo entero y conciliar el odio que durante tantas generaciones se había alimentado como el fuego en un ventoso día de verano.

Está claro que Mandela tuvo que estar muy conectado consigo mismo para actuar de este modo en una situación como la que vivió.

4. EL VIAJE INTERIOR

En muchas ocasiones cuando nos sentimos insatisfechos con el trabajo, con nuestro rendimiento deportivo, con la relación con alguna persona… tendemos a responsabilizar a causas externas:

’se comporta con prepotencia’… ’siempre está a la defensiva’… ’aquello me ha hecho perder la concentración’

pero cuando realmente tomamos consciencia de que este camino no nos interesa, es cuando generamos un cambio mental importarte y de calidad, dejamos de pensar que la insatisfacción viene provocada por agentes externos y asumimos que somos nosotros quienes tenemos que dar los pasos necesarios para cambiar este estado.

Nos enfrentemos a lo que nos enfrentemos siempre debemos pensar ‘qué puedo hacer yo para cambiar esta situación’, porque si no estamos dispuestos a dar el primer paso y provocar un cambio en nosotros mismos, no podemos esperar ningún cambio del entorno o de las otras personas.

Una vez tomamos la determinación de que debemos dar el primer paso para iniciar un cambio, empezamos el denominado ‘viaje interior’. Éste consiste en analizar qué hay dentro nuestro que está generando esta insatisfacción.

En ocasiones puede ser una falta de confianza en nosotros mismos, o no estamos respetando nuestros valores mediante nuestros actos o que simplemente necesitemos algún tipo de formación específica para dar el siguiente paso… sea lo que sea ¡una vez se encuentra se ve con muchísima claridad!

Y aquí viene el último paso… debemos pasar a la acción y establecer un plan, decirnos ‘cómo voy a cambiar esto’… qué debo hacer para motivarme, o para ser más claro, o para confiar más en mí mismo… ¡la ayuda a veces la podemos obtener del exterior y en otras ocasiones reside en nosotros mismos!

¡Hay que salir a conquistar esa cima con determinación!

 

Bueno amig@s, espero que os haya resultado interesante y os animo a debatir el asunto y aportar cada uno su punto de vista sobre el ‘liderazgo de uno mismo’… ¡un abrazo y hasta pronto!

Ingeniero Industrial, Máster en Wather Management y posterior especialización el liderazgo y gestión emocional. Trabajo en el mundo de las operaciones en redes de suministro de agua potable. Mis pasiones… la música y la montaña.